Cómo catar el vino

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Cómo catar vino tinto en lata

El vino es como el amor, hay que disfrutarlo con los 5 sentidos (si, hoy nos hemos despertado románticos).

 

Es fácil pensar que el conocimiento del vino es algo reservado para sommeliers o grandes expertos, pero cualquiera puede disfrutar y analizar las sensaciones que nos produce el vino al degustarlo. Solo necesitamos afinar un poco los sentidos, especialmente la vista, el olfato y el gusto. 

 

Así que si tienes ganas de que el vino te haga vibrar… ¡Sigue leyendo!

 

  1. Fase Visual → parte 1 de la conquista.
    Hay que mirarlo con delicadeza, con mirada seductora. Cogemos la copa (preferiblemente por el tallo), así no calentamos el vino ( aunque puede que sí lo hagamos con la mirada seductora). Inclinamos la copa ( unos 45ª) sobre un fondo blanco.
    Observaremos el color, este nos dará una idea sobre la edad del vino. Generalmente, en el vino tinto, cuanto más violeta o púrpura es el vino, es más joven. En cambio si tiene un color granate o teja tirando a anaranjado, suele ser un vino más envejecido con crianza.
    Si detrás del vino tinto ponemos un papel con texto, y no podemos leer que hay detrás de la copa, diremos que es un vino de capa alta, si podemos ver claramente a través del vino diremos que es de capa baja. Esto depende de la variedad de uva, la producción de las viñas, la climatología de ese año y la elaboración.
    Tanto los tintos como los blancos van evolucionando su color a medida que envejecen: los blancos adquieren un color más intenso, y los tintos se aclaran.
    Si movemos ligeramente el vino veremos como caen las “lágrimas de vino”. Estas serán más o menos densas dependiendo del vino.
  2. Fase olfativa → Sin agitar el vino, metemos la nariz en la copa y olemos. ( si notas el perfume que emite el vino ¡estás de suerte! ¡No tienes Covid!).
    Se valoran principalmente dos cosas. La intensidad: si su aroma es más o menos potente. Y el tipo y calidad de aromas. podremos percibir los aromas primarios, propios de la uva, de naturaleza frutal o vegetal. Los secundarios, aquellos que se originan en la fermentación. Y los aromas terciarios, los que provienen de la crianza. Si movemos ligeramente la copa, oxigenamos el vino y obtendremos toda su expresión aromática.
  3. Fase gustativa → Esta es nuestra fase favorita. Damos un sorbo al vino ( sin pasarse, canalla), con la lengua lo pasamos de un lado al otro y tratamos de apreciar los cuatro sabores básicos: salado, dulce, ácido y amargo. Lo que conocemos como vino redondo es aquel que logra un equilibrio perfecto entre los 4. 

 

Determinaremos la textura ( aquí es donde interviene el tacto). Podemos notar suavidad y untuosidad como factores positivos, o en cambio rugosidad y astringencia como negativos.
Lo escupimos ( o bebemos) y expulsamos aire por la nariz. Esto se conoce como retronasal (aroma en boca). Así podemos percibir nuevamente los aromas del vino. 

 

Un vino será más o menos largo dependiendo del tiempo que persista su sabor y aromas en nuestra boca.

 

El sabor de un buen vino permanece agradablemente después de haberlo bebido.

 

Con todos estos tips… Dinos, ¿qué te parece Zeena? ¿Te ha hecho vibrar? ????????

 

Cheers! ✨

17 de abril de 2021

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